sábado, 30 de julio de 2011

"HABELOS, HAINOS" Y NO HAY QUE IR MUY LEJOS PARA "ENCONTRAILOS"


"LLENANDO DE MIERDA LA ISLA" o "APADRINE UN VERTEDERO"

Como ya dije en anteriores publicaciones, vivo en medio de la naturaleza, en una isla de bienestar y calidad de vida; pero hay alguna gente, ya sea por comodidad, ignorancia o maldad que se dedican a ensuciar y bombardear el bienestar de los demás.
La historia tiene tela. Resulta que hace algo más de un año decidí crear un grupo en Facebook “Denuncia os vertedeiros ilegales de Galicia”, para denunciar la existencia de vertederos incontrolados en los municipios Gallegos. Esto no valió para casi nada, puesto que la gente es muy activa a la hora de darle al botón de seguir, pero casi nadie se moja haciendo fotos a la mierda que se encuentran por ahí adelante y colgando las fotos en Facebook para que un matado como yo pierda el tiempo enviando esas fotos, junto con su situación, al ayuntamiento en el que se encuentra para que este obre en consecuencia. Lo máximo que llegué a conseguir fueron cuatro o seis fotos y dos videos, tod@s colgad@s por mi mismo.

Esto jode pero curte. Voy al grano. Resulta que un buen día de Mayo, creo recordar, le envié un correo electrónico al alcalde de San Sadurniño, Don Secundino García Casal, con unas fotos de un vertedero que se encuentra a escasos 2 Kilómetros de mi casa, justo al lado de un arroyo. Este, muy atento, me llamó al día siguiente para que le confirmase la situación del vertedero y decirme lo que tenía pensado hacer con la basura que muchos, vecinos y no vecinos, habían tirado allí. Me comentó que el ayuntamiento tenía prevista la compra de un camión con pluma para la recogida de sólidos y que en cuanto lo tuviesen en funcionamiento harían algo con el vertedero.

A finales de Agosto el antaño desagradable vertedero, el cual a lo largo del mes de Julio había duplicado su tamaño (gracias a las desinteresadas aportaciones de mierda de muchos que aprovechan el verano para cambiar ventanas y otras pequeñas reformas), ya había pasado a la historia. En su lugar, existía ahora un talud de tierra, fruto de la limpieza de residuos y posterior descarga de tres o cuatro camiones de tierra en su lugar. Dicho talud, impedía el acceso para tirar los residuos fácilmente. A mayores, el alcalde se lo tomó en serio y también colocó un cartel en el que se prohibía tirar residuos y se informaba a todo aquel que fuese a hacerlo, la existencia del camión ya mencionado y de la gratuidad del mismo a la hora de recoger residuos sólidos de gran tamaño (véase neveras, sofás, escombro y un largo etc.).

Estamos hablando que hace poco más de un año, ese vertedero quedó limpio y marcado con un cartel informativo mostrando alternativas facilitadas por el ayuntamiento para evitar volver a las andadas.

Pues en menos de un mes, a la altura de Septiembre de 2010, algún CERDO e IGNORANTE, pasó por allí y tiró uralita, que para quien no lo sepa, la actual está fabricada con fibra y con cemento, como le llaman los albañiles, fibrocemento; pero la antigua contenía amianto, es decir, asbestos, si, si, eso que genera la tan conocida y temida, en el sector naval ferrolano, ASBESTOSIS. Uralita al lado de un arroyo que riega todas las tierras desde ese punto hasta desembocar en otro riachuelo mayor que termina desembocando en el embalse de As Forcadas, en Loira.

Se me antoja que debe de haber mucha gente analfabeta por estos lares, o sencillamente mucho hijo de puta que no las piensa. Si son vecinos de la zona, seguramente tengan algún tipo de bichería de establo, ya sean gallinas o vacas. Esos bichos tienen que beber, y normalmente lo hacen de los pozos, que a su vez toman de los manantiales de la zona, que a su vez toman de los arroyos de la zona. ¿Lo veis ahora? ¿Os dais cuenta? ¿Os enteráis de lo importante que es que la gente mayor, sobre todo, se conciencie? Por no hablar de los “maderistas” y sus empleados, que parece que no fuese con ellos lo de cuidar el monte (su medio de vida, aunque sea cortar arboles, depende de la salud de los bosques). Dejan latas de aceite de los tractores y las motosierras. Dejan hasta los papeles de aluminio de envolver los bocadillos. Manda narices que nadie se preocupe, con lo que llueve aquí, de a donde van a parar todas esas morrallas que deja la gente aquí en “mi isla”.

El tema no termina ahí. Porque en la zona de más fácil acceso al antiguo vertedero, ya vuelve a haber basura tirada. Había que joder bien jodido a alguien y sacarle hasta el último euro que tenga ahorrado para ver si así la gente escarmienta y comprende que los puntos limpios no son una moda de las ciudades sino que son absolutamente necesarios.

Todo esto tiene fácil solución, si conocéis a alguien que tira lo que le sobra en el monte, porque allí es fácil, gratuito y no queda cerca de casa, por lo cual, no da malos olores ni estorba, decidle que tarde o temprano, el circulo termina cerrándose, es decir, tarde o temprano terminará comiéndose o bebiéndose todo aquello que tire por ahí, o lo que es peor, tarde o temprano el SEPRONA, que según tengo entendido no se anda con chiquitas a la hora de multar por delitos de este tipo, termina pillando a quien contamina el monte y los ríos, y le termina jodiendo la vida a base de multas y denuncias.


Os ruego le deis la máxima difusión posible a esta publicación en concreto y que perdáis 5 o 6 minutos de vuestro preciado tiempo en comentárselo a la gente que conozcáis. Yo por mi parte no paso ni una más. Al próximo que coja tirando mierda en el monte o quemando rastrojos y restos de poda en medio de un campo en los meses de Julio o Agosto, pienso denunciarlo en el acto y a poder ser sacarle fotos para que no pueda negarlo, que por culpa de unos cuantos cerdos y egoístas, nos estamos quedando sin nada que mostrarle a los que nos sobrevivan.

domingo, 24 de julio de 2011

LAS BOMBONAS DE OXÍGENO


¿Miedo? Con más de 35 años de experiencia en tu empresa, ¿me dices que actúas como si tuvieras miedo? ¡Hombre, no! ¡Eso no! A ti te falta aire. Eres un “asfixias”.


¿Acaso has visto alguna vez a un peón de cualquier gremio (de esos que empiezan y terminan su vida laboral en el mismo puesto) cagarse encima o tragarse o que pensaban por miedo a la represalia? Alguno quizás, pero no muchos ¿verdad?. (Aunque en los tiempos que corren y tal y como está el mundo laboral, no está la cosa para mearse fuera del tiesto) Entonces…

¿Qué te hace tan cagón como para decir que si a todo lo que tu encargado te manda? ¿Es que no ves, cómo lo vemos los demás, que la mayor parte de las veces está equivocado?

Pues claro que lo ves, pero está en juego tu futuro… ¿TE QUIERES IR AL CARAJO? Si solo te quedan tres años para jubilarte, espabila y haz algo bueno por los que vamos detrás de ti; algo mejor que cavar hoyos, poner estacas afiladas en el fondo y luego poner ramas y hojas por encima. Deja ya aparcada de una vez esa bombona de oxígeno de la que tiras 24 horas al día, y más aún si tu encargado de área, sin razón alguna, te mira.

A estas alturas de tu carrera profesional, al patrón le sale más caro echarte que dejar que te retires. ¿No te das cuenta que a todo lo que dices si por miedo, algún día tendremos que decir no por lógica los demás? ¿No te das cuenta que gracias a tus ramalazos de cobardía pasamos más horas en la oficina? ¿Qué por tu culpa, y sólo por tu culpa, el ordenador de tu puesto es el que (según tu) peor funciona, el que más veces se jode y el que más veces a la semana es “reparado” por el servicio técnico de la empresa?

Cómo se dice últimamente en los medios más liberales de la red, ¡¡¡INDÍGNATE!!!. ¡¡Indígnate de una puñetera vez que ya estás en edad!! Que de los 15 años que llevo en la oficina, llevo 15 años indignado.

¡¡Y tira esa puta bombona, ASFIXIADO!!.

miércoles, 13 de julio de 2011

LOS 3100

Haciendo un juego de palabras con el título de una serie de ciencia ficcion titulada Los 4400, la cual no es que haya tenido mucho éxito, titulo esta publicación que no pretende ser más que una "odita", porque las ODAS con mayúsculas las escriben los que vivieron o viven de escribir.

Esta serie trataba de las vivencias personales de 4400 personas que en diferentes épocas habían sido abducidas y que en un momento dado aparecían con la misma edad que tenían en el momento de ser abducidos, al mismo tiempo y todos en el mismo pueblo. Pero no, aunque todo suene a coincidencia, en la serie el pueblo no se llamaba San Sadurniño, aunque la zona era boscosa y tranquila.

Aunque hay muchas similitudes, o simplemente a mi me lo parecen. Resulta que en la serie aparecen 4400 personas. En mi pueblo solo somos 3100 (redondeando) pero todo se andará. En la serie, los 4400 poseen "poderes" tales como lectura de mente, predicción del futuro, "super" velocidad y un largo etc. En San Sadurniño tenemos gente que es única plantando y cuidando frutales, o con un "super" gusto exquisito a la hora de restaurar una casa antigua o incluso con un auténtico "don" a la hora de relacionarse con los demás, así que, a nuestro modo, los habitantes de este pueblo también tenemos poderes. En la serie había tres policías que investigaban las "peripecias" y andanzas de los retornados. Nosotros en "Sansa" tenemos un cuartelillo de la Guardia Civil. En el pueblo de los retornados tenían un pabellón haciendo las veces de centro de salud. En San Sadurniño tenemos pabellón y centro de salud por separado y hasta tenemos industria, INTASA, así es que tableros para hacer una mesa nunca nos van a faltar.

Pero hay una cosa que sucede en la serie, a diferencia que, por ahora, en San Sadurniño, que sucede todo lo contrario. Los retornados, tras aparecer en el pueblo, regresan a sus poblaciones de origen una vez que les dan el alta en el centro de salud improvisado. En mi pueblo ocurre todo lo contrario, el que viene aquí a probar cómo se vive, o por casualidad, como fué mi caso, no quiere irse jamás.

Como dijo Secundino García Casal, actual alcalde de San Sadurniño, en uno de sus mítines de campaña electoral, los habitantes de este ayuntamiento vivimos en una zona privilegiada, una zona en la que se da muy bien todo, tiras unas patatas a la tierra y ya están "plantadas", echas unos granos de maiz cubiertos con algo de hierba recién cortada y ya has "sembrado" maíz. Como el la llamó, nuestra ISLA de bienestar y calidad de vida. Esta isla en la que un tío como yo, que ostenta el nivel "se fija" en cuanto a agricultura se refiere, planta un pino piñonero, autóctono de la zona costera de la provincia de Cádiz, y este no solo crece sino que incluso llega a dar frutos, y qué frutos. Una isla en la que, nosotros los 3100 afortunados que residimos en ella, no echamos de menos casi nada de las "grandes ciudades" de la comarca. Pido perdón a todos los ferrolanos y naroneses por las comillas, pero es que lo primero que hay que ser es realista, y no podemos llamar ciudad a un sitio como Narón, que tiene dos "calles" importantes y una de ellas ni siquiera es una calle, que es una carretera que comunica el Gran Pueblo de Narón con Valdoviño y la Villa de Cedeira.

Porque, y esto es por seguir en mi línea a la hora de escribir, comienzan las "preguntitas retóricas" de Frantxu,
¿hay algo mejor que despertarse por la mañana y que lo único que escuches sean los cantos de los jilgueros y los petirojos que vuelan por los alrededores, mezclados con algun que otro ladrido de la "cuquiña" al correr detrás de los gatos? ¿Hay algo más relajante que llegar a casa del trabajo y no tener que comerte el tarro buscando donde aparcar el coche? ¿O más relajante que tenertelo que comer ajustando este en una plaza mega-pequeña de un garaje subterraneo poco iluminado y que huele a tubo de escape? De verdad, y si no lo habéis probado probadlo, ¿hay algo mejor que estar en casa en calzoncillos en pleno verano sin preocuparte de quien te puede ver por las ventanas de casa? Esto es vida, y de la buena.

Y por último,
¿existe algo mejor que no cruzarte con ninguno de los que mandan en tu oficina, a no ser que quieras que esto ocurra?

Para mi, como para los de las tarjetitas de crédito, esto último no tiene precio.

viernes, 8 de julio de 2011

EL PASTOR DE VÍBORAS.

Dice el diccionario de la RAE:
Víbora típica de Galicia


“ VÍBORA. (Del lat. vipêra).f. Culebra venenosa de unos 50 cm de largo y menos de 3 de grueso. Es ovovivípara, con la cabeza cubierta en gran parte de escamas pequeñas semejantes a las del resto del cuerpo, y tiene dos dientes huecos en la mandíbula superior, por donde se vierte, cuando muerde, el veneno. […].
||2. Persona con malas intenciones. […]”


Quedémonos con esta definición número 2. Mi experiencia me dice que debemos temer en mayor medida a estas víboras bípedas y parlantes que a las que se arrastran entre los matorrales y comen ratoncillos de campo. Resulta que tengo un amigo aquí en la oficina que, no contento con tener que convivir con este tipo de personas que se dedican a contravenir el mandato divino de “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, o para los ateos, que los hay, la máxima de madre “no hagas a nadie lo que no te gustaría que te hicieran a ti”, se dedica también a “pastorear” y a veces incluso domar esta extraña clase de “víboras bípedas”.


Y pensareis muchos de vosotros que cómo hace tal cosa. Que a ver si podéis tomar nota y poner en práctica vuestro propio método.


ADVERTENCIA: No intenten reproducir ninguno de estos métodos en su casa. Estas técnicas son llevadas a cabo por un auténtico y experimentado profesional. Cualquier intento de imitación puede conllevar graves heridas en el orgullo, carisma o ego de aquel que cometiese semejante imprudencia.


Este colega no les habla en “parsel” como hace Harry Potter en sus aventuras, ni les susurra, como hacía Robert Redford con los caballos; Tampoco las encanta como hace Cesar Millán con los perretes. Lo que hace mi amigo y compañero es algo fuera de lo normal, algo que escapa a todo entendimiento de un experto en Nietze o un Nobel en Física Cuántica.


Y lo hace en cuatro pasos fundamentales que, al común de los mortales como mucho lograría erizarle los pelos del espinazo, pero que con víboras funciona estupendamente:


PASO 1: Por la mañana, al llegar al cubículo donde está la cafetera, grita con tono medio en broma, medio en serio:


¡Que! ¿Aquí no se trabaja, o que?


Esta frase, bien pronunciada aporta a todo aquel “domador de víboras” avezado, un toque de operatividad, seguridad en si mismo y ascendente profesional, sobre todo ante esos seres tan temibles.


PASO 2: El, por otro lado, tan usado por los gallegos:


¡Tranquilo! ¡Maloserá!


Esta técnica que a muchos llega a intranquilizar todavía mas, en las víboras, ya sea por ignorancia o rigidez mental de estas, provoca el efecto contrario dejándolas completamente relajadas y casi aletargadas. Vamos, a un arrullo de cagarse encima.


PASO 3: Este paso es el “órdago a la chica” del breviario del buen domador de reptiles bípedos.


¡Si, joder! ¡Ya sé!


Toda una "porta gayola" de la doma y monta de víbora bípeda. Cobra mucha fuerza si se acompaña del PASO 2 diciéndolo todo seguido y con ligera cara de dominio de la situación. Eso si, si por lo que sea la “víbora” en cuestión se entera del posible farol, y sale mal, te lleva por delante como si de un Camión Pegaso sin frenos se tratase, en las bajadas de Pedrafita do Cebreiro, o del Puerto de la Cadena, para los de fuera. ;)


PASO 4: Todo buen domador necesita su “as en la manga” para salir de cualquier atolladero que se le presente, y ese as en concreto, antaño solía ser:


¿Vamos a fumar? Yo invito.


Hoy esta modalidad está casi en desuso a causa de la ley anti tabaco y los elevados precios que este ha llegado a alcanzar. Tras dicha ley, este pedazo de profesional con salidas para casi todo recurre a menudo al no menos efectivo:


¿Un café o una birrita? Yo invito.


En la oficina tenemos cafetera por lo que se suele utilizar lo de la birrita, que bien fresca, con sus dos dedos de espuma y bien tirada siempre resulta apetecible.


Menos mal que mi amigo no utiliza flauta como los encantadores de cobras o el flautista de Hamelin, ni tampoco varitas mágicas como el ya nombrado Harry Potter. Porque si llega a disponer de cualquiera de esas herramientas de doma avanzada, no solo las controlará sino que también las dominará de tal manera que harán lo que el les diga. 


Ahí queda eso, pa’ver si os gusta.