sábado, 25 de junio de 2016

Os llevo conmigo

Fue una mezcla de emociones, un poco de alegría, bastante tristeza, un pellizco de nerviosismo, y tal vez, algo de nostalgia. Quizás, el haber estado recordando viejos tiempos con la que en su momento consideré como mi "hermana mayor" y hoy tengo por una buena amiga, también influyese. El caso es que esta tarde no fui capaz de contener durante más tiempo dichas emociones y durante algo más de 10 minutos, mientras sonaban Lori Mellers y conducía mi coche, lloré... Desaté el nudo, que desde por la mañana temprano, al mismo tiempo que le decía "hasta otra" a una habitación vacía, comprimía mi garganta. Las lágrimas, que hasta tres veces intentaron salir de mis ojos a lo largo de la mañana, cada vez que me despedía de alguien, corrieron por mis mejillas y mi nariz se atascó... Por momentos la alegría ganaba la batalla y me reía, llorando, de mi mismo, de lo bobo que parecía intentando cantar la canción mientras lloraba... En otros momentos era la emoción la que ganaba y la piel se erizaba sin causa aparente, más la que mandaba sobre todas, era la tristeza, que propició larguísimos sollozos, hasta me tapaba la cara para que los coches que se cruzaban conmigo no viesen mis muecas... Aun ahora se me humedecen los ojos, pensando que no volveré a hablar de rock con Joaquín, no volveré a tener una discusión visceral con Adriano ni volveré a bromear con mi jefe... No le volveré a decir a Chema que me debe una birra, ni le diré a Manolo que se lo coma todo, no volveré a hablarle a Dioni hasta que me diga que pare porque se muere con las ganas de fumar, no volveré a caminar con Antonio, ni tampoco correré más con Roberto "malo"... Lloro de nuevo, ¿seré tonto?... No volveré a animar a Roberto "bueno" a que siga así, que lo está haciendo cojonudo, ni le volveré a llamar guapísima a Ana ni volveré a pedirle un favor a Carol... No volveré a pisarle la palabra, o al menos intentarlo, a Guillermo; ni tampoco volveré a obligar a Alfonso hacer 9 flexiones... Tampoco le pediré consejo profesional ni un cambio a Jose ni volveré a hacerle muecas a Isa mientras me mira con ese par de ojazos que tiene... Y no, no volveré a decirle a Merche si me graba, ni a Marijose que me encanta su sacapuntas y su calendario (y su bolso, que eso no se lo comenté nunca), tampoco le recordaré a Carlos lo que le falta por hacer ni saludaré a Javier en el pasillo. No volveré a charlar con Mariangeles en un restaurante ni tendré esas charlas de media mañana tan animadas con Maite. Y no volveré a dar envidia (de la sana) a Maria José...
No lo volveré a hacer, al menos en persona, y al menos durante los próximos 3 años. Os echo de menos a todos, como hacía tiempo que no echaba de menos a nadie, y os seguiré echando de menos, cabrones, que me habéis dejado tocado... ¡Va por vosotros! Hacía mucho tiempo que no lloraba tanto por compañeros, y eso solo significa una cosa, que he estado muy a gusto entre vosotros... Podéis estar orgullosos de que un poco de todos vosotros, viajará conmigo en esta nueva etapa que se avecina... Pero tranquilos, que esto no es un adiós, es solo un hasta luego.. Espero que una de mis lágrimás os esté asomando ahora por un ojo, porque eso significa que el cariño es recíproco...