¡Mi ma! Xa pasaron por aquí...

Mostrando entradas con la etiqueta impotencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta impotencia. Mostrar todas las entradas

sábado, 28 de noviembre de 2015

DE LAS ESTUPIDECES Y GUARRADAS...


¿No os pasa a veces que vais por la calle y al ver a alguien una vocecilla dentro de vuestra cabeza os dice: ¡MENUDO GILIPOLLAS!? ¿O aquello de ¡SERÁ GUARR@!?

Últimamente me pasa a menudo. Por cuestiones laborales, como ya sabréis los que tenéis al día la lectura de mi blog, resido en Madrid gran parte de la semana, lo cual me lleva, obligado por mi dietista personal (una crack) que me obliga si o si a hacer una hora de ejercicio (caminar por ahora, pero a ritmo de legionario), por lo que me pego auténticas caminatas de entre una hora y una hora y media por las cercanías, e incluso alguna que otra lejanía, de donde resido.

El caso es que, cada nuevo paseo, se convierte en un “más de lo mismo” pero con nuevas

lunes, 20 de octubre de 2014

Es que no hago más que quejarme, oye...

Hace unos meses que por cuestiones laborales debo viajar un par de veces por semana en tren de largo recorrido de Renfe. Todo muy profesional, uniformes, chapitas de revisor, interventor, ferrovial (este no se que puesto es en el rango de los currantes de un tren, pero no se que me da que Renfe subcontrata a esa empresa la explotación del servicio de cafetería del Alvia). ¡Ay, la cafetería! ¡que servicio! ¡que precios! El que fijó los precios debía de pensar que el viaje no se pagaba, que se lo cobraban a la gente en cafés y refrescos.

jueves, 31 de enero de 2013

CABREO EN EL TALLER II: EL MISTERIO DE LA RÓTULA TORCIDA

Hace cosa de un mes, un pelín antes del comienzo de las Navidades, le hice un "regalo" a mi coche. De paso que le cambiaba las ruedas, me compré por internet unos silentblocks de la dirección, concretamente los más duros que hay a vender, y un juego de rótulas de la dirección de las mejorcitas que hay en el mercado.

Dada mi experiencia previa, tenía que cambiar de taller, y finalmente me decidí por uno en el que en su día ayudaron a mi mujer con un rebentón de una rueda, a parte de que el dueño era conocido.

viernes, 4 de enero de 2013

¡Maniáticos! ¡Os maldigo a todos!

Hace un tiempo un amigo comentaba en "Caralibro": 

“Acojonante, un matrimonio se queda en paro por culpa de la crisis y cierre de negocios gracias a los recortes y normas del gobierno, y los desahucian sin previo aviso, tienen 2 hijos y uno en camino, el pueblo salva a la banca y la banca desahucia al pueblo con la impunidad del gobierno, si  señor, ¡así vamos a ir de puta madre!” 

Al hilo de ese comentario, surgido de una noticia local, una amiga suya le comenta:

“Y ya lo tenían vendido, ese piso... Tiene tela.... No le dejaban quitar ni el pobre animal que tenían dentro, sinvergüenzas...”
 
Ante esto se me ocurren múltiples comentarios que hacer al respecto pero el que adquiere más fuerza en mi cabeza es el siguiente:

viernes, 23 de noviembre de 2012

CABREO EN EL TALLER


“Es que esto ya no da dinero como daba”; “ya nadie viene por aquí porque no tiene dinero y puede prescindir de mis servicios”; “en los últimos dos meses me he tenido que bajar el sueldo casi 300 €”; “voy a tener que despedir gente porque no me cubre para pagar sueldos e impuestos”… Estas son frases que se  escuchan por ahí desde que estalló la burbuja inmobiliaria de España, provocada por la crisis crediticia de EEUU.

Todo esto viene a que esta misma tarde he tenido que llevar el coche de mi mujer al taller. Os pongo en situación. Hace unas dos semanas se encendió una luz naranja e intermitente en el cuadro del citado vehículo.