sábado, 4 de junio de 2011

DE MOTONAUTAS, MOTORISTAS Y MOTEROS

Mi moto delante de mi casa.
Hace ya casi un año que he dejado de fumar, prácticamente el mismo tiempo que hace que tengo moto, una bonita Harley Davidson Sportster 883 Iron. Desde que la “cabalgo”, estoy mucho más sensibilizado con el trato que los conductores de otros vehículos dispensan a las motocicletas. Antes no me paraba tanto a pensarlo pero… ¿te das cuenta de lo peligroso que resulta para un motorista la colillita sin apagar arrojada desde la ventanilla de un coche? (en mi caso las arrojaba siempre por el lado del copiloto, eso sin mencionar que pueden ser 400 leureles de multa si te pilla la Guardia Civil, o incluso cárcel, si se demuestra que has provocado un incendio). ¿Has pensado alguna vez, en esas pocas ocasiones en las que se adelanta a una moto, en cómo afecta el rebufo de un coche, monovolumen, camioneta o camión, a los vehículos de dos ruedas? Por no hablar de cuando algún hijo de puta (lo siento pero no tiene otro nombre) adelanta por dentro a una moto en una glorieta y al salir, cruzando por delante de ella, le cierra el paso en el único carril existente.

Hace dos o tres meses tuve que ver como una mujer, de entre 30 y 40, al volante de su flamante Seat León TDi de 110 CV; después de que yo, es verdad que de modo irregular, le adelantase por un arcén de más de 2 metros; después de casi aplastarme entre su coche y otro que se encontraba estacionado a la salida de la glorieta siguiente; después de que yo accionara mi claxon para advertirla de lo sucedido… Tuve que ver como me sacaba el dedo corazón por entre los dos asientos. Un dedo largo y perfectamente visible, mostrado con rabia que, resulta triste, pero también pudieron ver sus dos hijas, a las que debía de traer del colegio. La seguí, esperé a que terminara de aparcar (acto en el que invirtió más tiempo de lo normal, para ver si me iba) y le llamé la atención, no por casi tirarme, que era lo que ella pensaba que le iba a decir, sino por su mal ejemplo para con sus hijas mostrándome el dedo tan alegre y decididamente. Todo esto delante de tres conductores más que se encontraban detrás de mi moto, esperando, y delante de sus hijas que todavía no se habían bajado del coche. La señora, en puesto de “arrugarse”, ante mi “que sepa que lo que ha hecho no se debe hacer, y menos delante de las niñas”, exponía que, “que sepas que no puedes adelantar por el arcén como lo has hecho antes”.

Eso es, señora, razón de más que justifica malherir o matar a un motero. Razón de más para dar un ejemplo educativo detestable y completamente gratuito a sus hijas, para luego culpar al bajo nivel de la educación impartida en los colegios públicos y a las malas compañías que ellas frecuentan.

Si, ya sé que a lo mejor estás pensando, “¡Jódete!, ¡Ve en coche!, ¡Que también pasas por el arcén de la derecha o adelantas con línea continua!. ¡Que también me adelantas a toda leche por autopista sin preocuparte por el susto que me has dado con tus silenciadores inexistentes! ¡Que también evitas las caravanas y los atascos circulando, indebidamente, por el arcén. Y yo te pregunto: ¿Jódete? ¿Jódete? ¿De verdad piensas eso? ¡NOOOO!…, ¡MUY MAAAAAAL!,…

Eso se llama envidia, si, E   N    V    I    D    I    A, con todas sus letras, en mi pueblo y en el tuyo. La misma que sientes cuando vas en coche y la patrona te dice que vas muy rápido, al mismo tiempo que te adelanta un “Bemeta” con el cuenta vueltas en la zona roja.

Los moteros “somos persona, neng”… …y como tales pasamos frío en invierno, así como calor en verano; asumimos la función de ser “parte del chasis” de nuestro vehículo ante un accidente,  en el cual, de ocurrir, sufriríamos muchos más daños, dónde va a parar, que nuestro homónimo del coche; nuestra estabilidad se ve afectada por cualquier ráfaga de aire insignificante para un coche y un largo etcétera de contras con respecto a los vehículos capotados de cuatro ruedas.

Dirás que esto es porque queremos, que siempre podemos cambiar al coche, pero también te digo que hay gente que va a pié, corriendo o en bicicleta porque quiere (o en casos por necesidad) y no por eso les tiras basura o los atropellas sin más con tu “bólido”.

A ti, al que piensas de esa manera, te diré una cosa: El que algunos moteros vayan “liándola” o montando “pirulas” por la carretera, pensando que porque “vuelan bajito”, “pilotan una triple R, réplica del japonés Comimoto Tepaso” o que “van como Fojetes y nadie los cheira”, como les gusta decir, ya es todo de su propiedad y tienen carta blanca para hacer lo que les venga en gana, no quiere decir que todos los que vamos en moto, ya sea por gusto o por necesidad, seamos igual de irrespetuosos con el resto de usuarios de la vía pública.

Solo puedo terminar esta entrada con un: ¡HAY QUE JODERSE!

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