viernes, 8 de julio de 2011

EL PASTOR DE VÍBORAS.

Dice el diccionario de la RAE:
Víbora típica de Galicia


“ VÍBORA. (Del lat. vipêra).f. Culebra venenosa de unos 50 cm de largo y menos de 3 de grueso. Es ovovivípara, con la cabeza cubierta en gran parte de escamas pequeñas semejantes a las del resto del cuerpo, y tiene dos dientes huecos en la mandíbula superior, por donde se vierte, cuando muerde, el veneno. […].
||2. Persona con malas intenciones. […]”


Quedémonos con esta definición número 2. Mi experiencia me dice que debemos temer en mayor medida a estas víboras bípedas y parlantes que a las que se arrastran entre los matorrales y comen ratoncillos de campo. Resulta que tengo un amigo aquí en la oficina que, no contento con tener que convivir con este tipo de personas que se dedican a contravenir el mandato divino de “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, o para los ateos, que los hay, la máxima de madre “no hagas a nadie lo que no te gustaría que te hicieran a ti”, se dedica también a “pastorear” y a veces incluso domar esta extraña clase de “víboras bípedas”.


Y pensareis muchos de vosotros que cómo hace tal cosa. Que a ver si podéis tomar nota y poner en práctica vuestro propio método.


ADVERTENCIA: No intenten reproducir ninguno de estos métodos en su casa. Estas técnicas son llevadas a cabo por un auténtico y experimentado profesional. Cualquier intento de imitación puede conllevar graves heridas en el orgullo, carisma o ego de aquel que cometiese semejante imprudencia.


Este colega no les habla en “parsel” como hace Harry Potter en sus aventuras, ni les susurra, como hacía Robert Redford con los caballos; Tampoco las encanta como hace Cesar Millán con los perretes. Lo que hace mi amigo y compañero es algo fuera de lo normal, algo que escapa a todo entendimiento de un experto en Nietze o un Nobel en Física Cuántica.


Y lo hace en cuatro pasos fundamentales que, al común de los mortales como mucho lograría erizarle los pelos del espinazo, pero que con víboras funciona estupendamente:


PASO 1: Por la mañana, al llegar al cubículo donde está la cafetera, grita con tono medio en broma, medio en serio:


¡Que! ¿Aquí no se trabaja, o que?


Esta frase, bien pronunciada aporta a todo aquel “domador de víboras” avezado, un toque de operatividad, seguridad en si mismo y ascendente profesional, sobre todo ante esos seres tan temibles.


PASO 2: El, por otro lado, tan usado por los gallegos:


¡Tranquilo! ¡Maloserá!


Esta técnica que a muchos llega a intranquilizar todavía mas, en las víboras, ya sea por ignorancia o rigidez mental de estas, provoca el efecto contrario dejándolas completamente relajadas y casi aletargadas. Vamos, a un arrullo de cagarse encima.


PASO 3: Este paso es el “órdago a la chica” del breviario del buen domador de reptiles bípedos.


¡Si, joder! ¡Ya sé!


Toda una "porta gayola" de la doma y monta de víbora bípeda. Cobra mucha fuerza si se acompaña del PASO 2 diciéndolo todo seguido y con ligera cara de dominio de la situación. Eso si, si por lo que sea la “víbora” en cuestión se entera del posible farol, y sale mal, te lleva por delante como si de un Camión Pegaso sin frenos se tratase, en las bajadas de Pedrafita do Cebreiro, o del Puerto de la Cadena, para los de fuera. ;)


PASO 4: Todo buen domador necesita su “as en la manga” para salir de cualquier atolladero que se le presente, y ese as en concreto, antaño solía ser:


¿Vamos a fumar? Yo invito.


Hoy esta modalidad está casi en desuso a causa de la ley anti tabaco y los elevados precios que este ha llegado a alcanzar. Tras dicha ley, este pedazo de profesional con salidas para casi todo recurre a menudo al no menos efectivo:


¿Un café o una birrita? Yo invito.


En la oficina tenemos cafetera por lo que se suele utilizar lo de la birrita, que bien fresca, con sus dos dedos de espuma y bien tirada siempre resulta apetecible.


Menos mal que mi amigo no utiliza flauta como los encantadores de cobras o el flautista de Hamelin, ni tampoco varitas mágicas como el ya nombrado Harry Potter. Porque si llega a disponer de cualquiera de esas herramientas de doma avanzada, no solo las controlará sino que también las dominará de tal manera que harán lo que el les diga. 


Ahí queda eso, pa’ver si os gusta.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Por gustar me gusta, ahora, esto........funciona???????????

Frantxu dijo...

A mi colega si le funciona, pero solo con víboras. Con otro tipo de fauna de oficina, estos pasos pierden toda su utilidad, además por completo ;)