lunes, 14 de diciembre de 2015

MODAS DEPORTIVAS...

Últimamente me estoy fijando en que la gente se presta a las modas, pero concretamente me estoy dando cuenta de que, en cuanto al ejercicio físico se refiere, y en casi todas las disciplinas deportivas, ya no eres nadie si no compartes en las redes sociales lo que has hecho (cosa en la que me incluyo, si amigos, yo también lo he sucumbido a eso en un momento turbio y aciago de mi vida).
 
Ya no eres nadie si no compartes la ruta que has seguido, la disciplina que has practicado y cuanto tiempo te ha llevado completar el entrenamiento. Y es que las aplicaciones móviles para hacerlo proliferan más que un gremlin metido en una piscina olímpica. No has participado en una competición deportiva si no cuelgas una foto de tu paso por la misma. Parece (es) como si necesitásemos de la adoración, alagos y aprobación de toda la parroquia virtual que nos rodea, para que nuesto esfuerzo surta un verdadero efecto.

Y es que cada vez son más los que, más que hacer deporte, se disfrazan de deportistas, en lo que yo sostengo que es la mayor cadena de tiendas de disfraces de Europa y parte del extranjero. Si, si, esa de letras blancas sobre fondo azul. Y es que, a parte de los cojonudos polares y chandals de niño a bajo precio, muy socorridos para la vuelta al cole, hay disfraces de todo: de "runner", de ciclista (ya sea de bmx, mountain bike o carretera, con bicicleta incluida), de senderista, de alpinista, de snowboarder, de guillermo tell, incluso de cazador o pescador (con máquina expendedora de cebo vivo, incluso). Toca todos los palos. Baste deciros que hace nada me disfracé de Dora la Exploradora sin salir de esa tienda más que para comprar la peluca.
 
Y es que ya se ha perdido aquello de salir a correr con un pantalón de deportes de toda la vida, blanco, azul marino o negro, unas paredes o j' hayber (los que tenían pasta llevaban nike, reebook o adidas) y una camiseta de algodón blanca o de colores sutidos (de aquellas que tanto se vendían en el Alcampo). Se ha perdido lo de ir de casa a la playa en la bicicleta de montaña más barata de la tienda, con una bermuda de flores unos tenis raidos y la camiseta atada al manillar. Incluso, y dado que ahora está de moda, ya no se lleva participar en un triathlon (concretamente en el II Triathlon Cidade de Narón, allá por el verano del 95) con un bañador de competición de slip, un gorro de goma (para romper), unas gafas suecas de espejo, un culote de ciclista con tirantes (para la bici y la carrera) y una camiseta de baloncesto para la carrera (todo prestado, claro, incluida la bici, una orbea campeona lijada por mi y pintada por mi padre, de color azul "williams" (el del clio) pero con las cubiertas originales; que no molía nada mi molinillo). 
 
Hoy eso es de catetos. Lo que se lleva ahora es gastarse un pastizal en equipamiento "fosforito", 300 y pico euros según alguno que dijo en twitter que cual era la diferencia entre uno que sale a correr y un "runner". ¿Que es eso de correr con el chaleco de visibilidad del coche? ¡menudo pailán! Según algunos que están a la última, para dedicarte a correr hoy en día tienes que tener más fondo de armario que la Lomana. A saber: mallas cortas, piratas o largas, dependiendo del tiempo que haga; camisetas de tirantes, manga corta, manga larga o térmicas; braga para el cuello, pero no una cualquiera, si no de esas que se transforman en 45 cosas diferentes tras cuarenta giros y enredos, incluso creo que hasta en un calzoncillo; gorra por si hace sol, pero ¿con la visera transparente? (me estuve riendo dos horas enteras); guantes para el frío, guantes para correr por Alaska y manoplas; calcetines tipo "pimkie", compresivos, sin costuras, calcetines de la abuela pero que ponen artengo; y ¡casi se me olvida! gafas de plástico para "running" de más de hasta 80 €; eso si, todo con su aquel de color fluorescente (amarillo para ellos y rosita para ellas, no me apedreen las feministas, solo estoy mostrando una verdad como un templo, por mucho que nos joda); "smartwatch", gps, pulsómetro o un teléfono inteligente para grabar más parámetros de nuestra carrera que un ingeniero de telemetría de la formula 1 y así poderla colgar los resultados en el caralibro, una cámara de acción para no perder detalle e incluso en unos años proliferarán los drones que te siguen a la vez que te graban mientras vas corriendo/esquiando.
 
Y es que, actualmente está de moda aparentar, el "pantalleo" o "postureo". No basta con ser deportista, hay que parecerlo, y a poder ser, parecer profesional que te cagas. Para que la gente flipe tiene que parecer que somos auténticos deportistas de élite, antes incluso de empezar a calentar. Y eso si que no lo digo por mi, lo digo por esos "prendas" que se gastan 1800 € en una bicicleta para luego tenerla oxidándose en el garage... no! espera, que eso era antes, que ahora las bicis son de plásticos, carbono y aluminio, que así son 2 kg y 480 gramos más ligeras que la semana pasada y puedes rodar más sin cansarte. Lo digo por la peña que le compra al crio de 10 años unas botas de futbol, réplica de las de Messi o CR7, con la firme convicción de que su hijo, que por otro lado es carne de presidio y a parte de daño, lo único que hace bien es tocar el balón, los va a sacar de pobres. Y lo digo por toda esa gente, que sin haber practicado deporte en su puñetera vida, enferma hasta el punto de hacerse daño con la excusa de que "hay que mantenerse en forma", véase saliendo a entrenar con climatología muy adversa, entrenar natación en una playa en invierno argumentando que no es lo mismo entrenar en piscina (al contrario, es mejor la piscina que no tiene sal y no te ayuda a flotar), correr una hora seguida pesando más de 110 kg, con la convicción de que cuanto más sude, más quema (cosa del todo falsa, ya que con lo que se quema realmente es manteniendo las pulsaciones en el rango del 55% al 65% de nuestro tope), en definitiva, por todos esos "globeros"
 
En fin, ya no me estiro más, os animo a todos a practicar un deporte, el que más os guste, pero no por ir más equipados o por hacer mas esfuerzos, o fijarnos objetivos por encima de vuestras posibilidades, os creáis que lo estáis haciendo mejor que el que sale todos los días a caminar con su pantalón de deporte o de chandal, su camiseta de algodón y su sudadera de capucha; mejor que el que tiene una bici de 100 € pero sale todos los días una hora o dos con ella o el que va a la piscina con una bermuda a hacerse unos largos.
 
He dicho. (no modero los comentarios, así que ya sabéis, si no os gusta me lo decís)

1 comentario:

Aranza dijo...

Cuanto me he reído! Y cuanta razón! Creó que ya hace años que entrenar con un bañador por encima de otro no se lleva...Y yo debería entrenar algo con ropa chula o con la vieja, que no salgo del despacho...Un abrazo!