domingo, 9 de octubre de 2011

EL SIMPOSIO.


Resulta que hace un par de semanas que estoy fuera de casa. Se trata de impartir el “IV Simposio sobre mejora de las relaciones interpersonales, profesionales e incremento de la confianza en el entorno laboral”. Una colaboración de mis Jefes de Sección con el resto de empresas del grupo empresarial en que está englobado mi oficina. Lo cierto es que de colaboración tiene solo el nombre, porque los Gestores y Patrocinadores recibirán unos lucrativos beneficios por enviarnos a impartir el simposio. Del mismo modo, nosotros estamos en un Hotel en primera línea de playa, por supuesto con vistas al mar, régimen de pensión completa, es decir, desayuno, comida y cena incluidos, gimnasio, café-bar, cine, discoteca, servicio de lavandería e incluso wi-fi gratis. Vamos, lo que parecería a primer golpe de vista un lujo, y en definitiva, más de lo que uno pide para llevar a cabo este tipo de trabajos.

El caso es que este curso es un tanto extenso y complejo de organizar. Se trata de tres grandes temas impartidos durante 3 semanas cada uno. De hecho, el equipo que hemos venido aquí a impartirlo llevamos desde antes de este último verano preparando todo el material didáctico, los equipos de apoyo (ordenadores, proyectores y punteros) y todo el material de oficina, así como poniéndonos al día con los que les ha tocado ir a los anteriores Simposios. Al final, los auditores que nos pusieron a prueba determinaron que estábamos listos y aquí estamos, al lío.

El trabajo de la primera semana es establecer un mínimo de conocimientos requeridos para que todas las partes asistentes al simposio comiencen este en igualdad de condiciones, sin olvidar avanzar durante el curso con todos y no con los más aventajados. Las otras dos semanas impartiremos el 1er Tema: “Precauciones y Prevención de Riesgos en el Entorno Laboral”. Este tema es eminentemente práctico. Se trata de que todo el mundo tenga claro como se debe de comenzar la jornada en la oficina, qué debe conectar al llegar, o qué debe desconectar al ausentarse de la misma y un muy largo etc. de riesgos posibles que nos acechan en este tipo de trabajos, los cuales ya son conocidos por todo aquel que trabaje en nuestro grupo empresarial hoy en día.

Los que habían venido en anteriores ocasiones nos decían que había muchísima saturación de concurrentes, muchas inspecciones iniciales de material que hacer, vamos, que estaba todo por hacer y que lo teníamos muy negro. Al final, todo eran expectativas, será que había muchos concurrentes que ya sabían lo que les íbamos a solicitar de antemano y lo tenían preparado. Al principio nuestros Jefes de aquí tenían dudas y se les veía intranquilos pero tras pasar la primera semana con poco trabajo real y solo cubriendo hojas de filiación, recabando datos personales, fotos, así como las matrículas de los vehículos para permitir a estos la entrada en el aparcamiento reservado a los asistentes, se han calmado los ánimos y la cosa va viento en popa y a toda vela.

Para la semana que viene ya nos han otorgado una pequeña oficina en el pasillo del despacho del Jefe, para que pasemos los ratos en que no estemos impartiendo clases, por lo cual estaremos vigilados, pero por lo menos estamos a 6 puertas del baño, lo cual en un edificio tan grande, bebiendo tanta agua como bebemos para que no se nos seque la garganta durante las largas conferencias y llevando una dieta tan rica en fibra, siempre es de agradecer.
Y esto es todo desde este, en principio tranquilo pero aburrido Simposio.

1 comentario:

Peque dijo...

Espero que este simposio sea fructífero para futuros trabajos de la empresa y que todo el mundo que participe saque provecho del mismo.
Un saludo grande.