lunes, 31 de octubre de 2011

EL TRANSPORTE PÚBLICO.

Hoy he estado charlando durante la hora del café, entre charla y charla del Simposio, con unos compañeros que sostenían una acalorada conversación acerca del transporte público. El cual, por lo que tengo entendido, no atraviesa su mejor momento en Galicia.

Lo que allí se debatía era lo siguiente:
Uno decía, basicamente, que la gente no usa más el transporte público porque pasa de todo y por comodidad, y que para casi todo el mundo siempre es más cómodo usar el coche, con el cual puedes aparcar delante de cualquier sitio al que vayas o salir a la hora que quieras de donde quieras; y el otro sostenía que no era por eso, si no porque no hay facilidades, ya sean estas referidas al horario, al precio, a las rutas prefijadas y un amplio etc.

Llamemos al primer sujeto, Rojo y al segundo sujeto Azul, y en este supuesto metropolitano yo seré, simplemente, yo.

Rojo sostiene que la gente en general no coje más el bus porque no le sale de los cojones, que a la hora que el lo coge para venir a la oficina, situada al lado del edificio de la Aduana en Ferrol, solo vienen en el bus el y un tipo que limpia cristales, dado que va con un cubo y un artilugio similar a una escobilla de limpia parabrisas, con un trozo de esponja por el lado contrario. Según el, si en la comarca ferrolana, pusiesen carriles bici, estos se usarían más para aparcar motos que para trasladarse en bici por ellos, porque la gente es así de comoda y cogen el coche para recorrer más de 500 metros.

Azul dice algo parecido pero no igual. Azul dice que si a la gente se le facilitasen líneas suficientes tanto en recorridos, como en paradas y horarios, al final todo el mundo acabaría usando los medios de transporte públicos. Porque, siempre según azul, si un ciudadano de Ferrol, que tuviese que viajar a Madrid, tuviese la facilidad de bajarse del tren en las inmediaciones d la puerta del aeropuerto de Santiago, y a dicho tren le llevase 30 minutos ir de Ferrol a su destino, nadie iría en coche pagando combustible, peajes, mantenimiento del coche (el aceite y las ruedas se gastan) y servicio de aparcamiento del aeropuerto y toodo esto, en el mejor de los casos tardando unos 50 minutos en llegar a la terminal de salidas. Lo que no podemos hacer según Azul es caer en el error de comparar a Ferrol, un Pueblo Grande de 70000 habitantes con Madrid, capital del Reino.

Yo pienso que los dos llevan algo de razón pero tampoco la tienen toda. Por ejemplo, alguien que viene de Coruña a Ferrol por cuestiones laborales, digamos que también trabajase en nuestra oficina, tendría que salir de la Estación de Ferrocarril de Coruña a las 06:00 horas, (fuese de donde fuese, porque si aún encima añadimos que es de Elviña... ¿a que hora saldría de casa?) para, más o menos llegar a la de Ferrol, no pasando nada, a las 07:15 horas (siempre y cuando haya un tren que salga a las 6 de Coruña hacia Ferrol). Luego salir de la Estación andando y una de tres:

1- Atravesar Ferrol caminando en dirección al Muelle.

2- Coger un taxi en la Estación de Ferrocarril que le costaría unos 4 € lo más económico.

3- Caminar unos 800 metros hasta la parada de bus más cercana y esperar por un bus, que pasa cada 30 minutos y que nos dejaría en la puerta de la oficina.

Esto en cuanto a los extra urbanos, en cuanto al tan afamado transporte metropolitano, quiero yo ver al pobre señoriño de Sillobre que tenga que bajar caminando a Fene para coger el bus, que pasa cada media hora, a las tantas de la mañana para luego meterse 8 horas de curro entre pecho y espalda, esperar un bus para regresar a casa y, cuando llegue a Fene, baldado físicamente de currar toda la mañana, subir hasta Sillobre durante unos 20 minutos a pie y cuesta arriba. Ese hombre no come, merienda, dada la hora a la que llega a casa, ¿no?


A vosotros ¿que os parece?¿ROJO, AZUL o estáis más conmigo?

1 comentario:

Adycto dijo...

Como siempre, el camino del medio. Una empresa como la tuya, que según tengo entendido es bastante grande, podría pedir una "subvención" y organizar conjuntamente el trasnporte de sus empleados. Hacer una ruta, recoger a la gente, dejarla en el trabajo, de vuelta a casa....Ya sé que habría dificultdades pero seguramente se podrían arreglar. Otra opción, ante la falta de soluciones políticas, sería la de compartir vehículo privado, algo muy común en sectores como la educación pero complicado de por si por la idiosincracia de los gallegos-españoles