sábado, 15 de octubre de 2011

MARRONES HANDBOOK II

Aquí va la segunda entrega de este coleccionable sobre los “MARRONES”.

Hoy…

3 SUJETOS ACTIVOS Y PASIVOS DEL MARRÓN
El marrón tiene como principal característica la presencia de numerosos sujetos involucrados en su ciclo de vida y a los que nos referiremos continuamente a lo largo del documento. Lo que sigue es una lista incompleta de los sujetos más comunes implicados:


3.1 Sujetos Activos
Los sujetos activos del marrón son los encargados de dirigir los marrones hacia los sujetos pasivos. Dependiendo del organigrama de la empresa, los sujetos activos pueden, a su vez, ser sujetos pasivos de otros. La siguiente lista describe los tres tipos más usuales de sujetos activos, en orden creciente de actividad marronera.

3.1.1 Enmarronador (Browner)
El browner es aquel sujeto que, por las características de su puesto (o de su forma de ser, que hay de todo) asigna marrones a los demás. Cualquier persona que consciente o inconscientemente te suelte un marrón adquiere automáticamente la categoría de browner. El browner suele asignar marrones de forma esporádica o prolongada en el tiempo. También existen browners que marronean de forma más periódica, pero siempre con un volumen reducido de marrones. No debe odiarse en exceso al browner, ya que él, a su vez, suele tener otros browners por encima que generan los marrones que él se limita a reasignar (usando una técnica de “Brown Throwing”, que se verá más adelante)

3.1.2 Asignador de marrones (Brown Dispatcher)
El brown dispatcher es un tipo especial de browner, cuya función es la asignación periódica y sistemática de marrones. El brown dispatcher, a veces conocido como Jefe de Proyecto, se caracteriza por sufrir de una personalidad inestable y tornadiza que le hace cambiar de parecer con frecuencia, suprimiendo los marrones asignados y/o reemplazándolos por otros si cabe aún más inútiles. Los marrones endiñados por un brown dispatcher suelen ser continuos en el tiempo y de duración discreta.

3.1.3 O Rei do Marrón
Este es el browner supremo. O Rei se caracteriza por la generación de marrones de proporciones titánicas, sencillísimos según él, que deben estar terminados siempre en un tiempo record. O Rei suele ocultarse tras una fachada inocente que oculta sus aviesas intenciones. No se sabe de ningún O Rei que no se haya dirigido amablemente a sus víctimas antes de enmarronarlas. Se dice de ellos que son lobos con piel de Cordero, en honor a uno de los más famosos Reyes que ha conocido la historia. Como suele suceder, la inutilidad de los marrones endiñados por un O Rei es directamente proporcional al esfuerzo necesario para conseguirlos e inversamente proporcional al tiempo disponible para acabarlos. Existe una variedad mutante del O Rei, de denominación incierta (O Mais Portentouso Enmarronador do  Universo Mondo, es la más común) que se caracteriza por ser un híbrido de O Rei y Dispatcher. Obviamente, estos sujetos son seres desgraciados (en su doble acepción) ya que todo el mundo rehuye hablar con ellos ante la altísima probabilidad de acabar cubierto de mierda.

3.2 Sujetos Pasivos
Los sujetos pasivos son los destinatarios finales del marrón. La característica de sujeto pasivo no debe ser objeto de frustración, ya que existen técnicas que pueden hacer al sujeto pasar de pasivo a activo, como se verá más adelante en este documento. La siguiente lista describe los cuatro tipos más usuales de sujetos pasivos, en orden creciente de probabilidad marroneante.

3.2.1 Enmarronado (Browned)
Se denomina browned a todo sujeto al que acaba de caerle encima un marrón. Todo el mundo es vulnerable a verse enmarronado, “everybody is brownable”, por lo que categoría de browned no es exclusiva de ningún grupo específico. Como dice uno de los corolarios de Brownzowski: “Se enmarrona el Rey, se enmarrona el Papa, y de enmarronarse nadie se escapa”.

3.2.2 Buscamarrones (Brown Finder)
El brown finder o tontolculo es un tipo especial de sujeto presente en toda empresa al que su especial forma de ser le convierte en candidato especial a comerse marrones. Se le reconoce fácilmente pues sus frases suelen empezar por entradas como “Yo me ofrezco voluntario” o “Yo te echo una mano”. Esta predisposición a comer marrones les hace ganar muchos amigos, tanto entre los compañeros como entre los jefes; pues ven en él un blanco de descarga inmediato.

3.2.3 Comemarrones (Brown Eater)
El Brown Eater es un sujeto desdichado cuya existencia parece girar en torno a la comida de marrones. Morador habitual de la Brown Room (ver más abajo), el comemarrones empieza y acaba su jornada laboral sepultado entre toneladas de papel y agobiado por multitud de marrones, reales o virtuales. No todos los Brown Eaters consiguen sobrevivir. El camino es largo, duro y erizado de trampas. Sin embargo, aquellos que logran remontar la condición de comemarrones deben ser tratados con suma cautela; esto es así porque el largo periodo de comida marronil afecta severamente a sus cerebros y, desde ese momento, sólo viven para la venganza. Debido a ello, un comemarrones liberado tiende asintóticamente a reciclarse en Brown Dispatcher de Primera.

3.2.4 PBC (DFB)
El PBC (siglas de P... Becario de los C...) se encuentra en el escalón más bajo de la escala evolutiva y por tanto carece de derechos pero no de deberes. Estas dos características se combinan de un modo tan perfecto que los browners (de todo tipo) les tienen considerados como comemarrones de primera. Son limpios, educados, no se quejan, trabajan como cosacos y, en algunos casos, no cobran. No es de extrañar, pues, que las empresas hagan un uso cada vez más extensivo de PBCs. El PBC suele acabar de dos formas posibles: contratado por la empresa, con lo cual cambia sus grilletes de hierro por unos de acero inoxidable; o ingresado en el instituto frenopático más próximo, incapaz de aceptar la presión.

...(Continuará)...

2 comentarios:

Adycto dijo...

hacía tiempo que no leía nada tan bueno...estar alibiado parece que te hace escribir de forma brillantes.

FDO: un auténtico brown eater!

Isiña dijo...

Departamento de marrones digame?
Me he reído agusto, muy bueno