martes, 12 de enero de 2016

DESPUÉS DE LA TEMPESTAD... (ADELGAZANDO PARTE VI)

No os voy a engañar, estas navidades han sido duras, porque no siempre uno está a gusto viendo como otros comen de todo, mientras mastica verdura y pescado o pollo... pero no me quejo en absoluto, porque a pesar de no haber hecho deporte todos los días, haberme saltado un pelín la dieta en dos o tres ocasiones y haber disfrutado como un enano en los 5 menús libres que me concedió mi dietista, el que está a gusto ahora, tras estas fechas tan señaladas, soy yo, y os cuento por qué:



Y ya os adelanto que si, ha merecido la pena y mucho seguir unas directrices durante estas fiestas.

Como os contaba en anteriores "capítulos" de esta epopeya, tuve una serie de menús libres con condiciones durante las Navidades pasadas, así como una serie de objetivos que me había propuesto, pues bien:

El objetivo de no comer polvorones, SUPERADO.

El objetivo de no beber alcohol, se podría decir que SUPERADO, salvo por una Estrella Galicia Sin Gluten (no soy celíaco, rarezas que tiene uno) que me tomé la noche de Fin de Año para Año Nuevo.

El objetivo de incrementar el entrenamiento en piscina, PENDIENTE. Nada que decir, vagancia, apatía, desidia, no he hecho apenas deporte durante las 2 últimas semanas, vergüenza que me da.

Y por último, el objetivo de comenzar a andar en la bici, PENDIENTE, más que nada debido a la cantidad de agua llovida del cielo que hemos tenido en Galicia durante las pasadas semanas.

Pero estoy muy pero que muy contento de no haber comido polvorones en todas las fiestas, pero eso si, algún que otro antojillo me lo he dado, os cuento.

Para Nochebuena me tocó hacer de "churrasqueiro" y preparar churrasco de cerdo y ternera con chorizos criollos para 20 personas (la familia de mi mujer). Entremeses varios, entre los cuales había empanada, cacahuetes y "patatada matutanil"; de primero teníamos pulpo con patatas cocidas y para rematar la jugada, una tira de churrasco de ternera y otra de churrasco de cerdo, dos chorizos criollos y medio plato de patatas fritas (todavía salivo mientras os cuento esto). De postre, el típico popurrí de postres navideños del que comí turrón duro y blando, avellanas, almendritas blancas y demás, pero fue el 1er día de los que podía sin probar los polvorones. Me pasé tela, hasta con los postres, me dolió la barriga toda la noche y parte de la mañana. Y al día siguiente, me tocaba comida de Navidad en casa de mis padres.

Churrasco de Nochebuena de 2016
Para Navidad, Langostinos cocidos fríos y empanada de entrantes, pulpo y ternera asada con patatas "dado" fritas. Popurrí de postres (más de lo mismo) y 2º día sin polvorones y otro dolor de barriga tan brutal, que ni merendé ni cené ese día. Tenía que ponerle fin a mis desvaríos culinarios. ¿Por qué atacaba con tanta ansia a los postres navideños, si por norma general, lo único que me llevaba la vida era lo que no comía (los polvorones)? Tenía que hacer cambios, cumplir unos cuantos caprichos en vez de comer cosas que ni me iban ni me venían, y así lo hice..
Langostinos fríos...

...y pulpo...

Como hasta el día 30 tenía que hacer dieta estricta, que salvo un ligero picoteo que hice antes de una Merluza con setas (todo a la plancha) durante una comida familiar que tuve el día 26 a mediodía, el día 30 a la mañana me fui al mercado y compré 600 gramos de chicharrones "de tripa" (casi llenaban una bolsa de las pequeñas del "super"), chicharrones normales y cortezas (torreznos como se conocen en la zona de Zamora). Era el capricho que tenía para antes de cenar y comer los días 31 y 1, chicharrones "de tripa", mmmmm.... Y para el postre compré una barra de 1,2 litros de helado de turrón (que me quedó en casa y papé un "megacornete" de turrón que tenía mi madre por casa). Así el día 31 les di una alegría a mi padre y a mi hermano con los chicharrones, así como a mi suegro y a los tíos de mi mujer en la comida del día 1 (es lo que tiene no comprarlos a menudo, que no calculas cantidades y te ciegas jejeje). Como me puse, pero controlando, para no tener dolor de barriga, y así fue que no lo tuve, y que felicidad...

Y la guinda del pastel navideño la puse en la comida del día de Reyes, en la cual tras meter la piña de obligado cumplimiento, piqué un algo de empanada, langostinos en salsa y de segundo reedité el plato con el que inicié la dieta, si, si, aquel plato de huevos con patatas fritas, panceta y chistorra...
 
reedición de un clásico en la comida del día de Reyes de 2016

Solo que en este caso, sustituí la panceta y la chistorra por un par de chorizos picantes frititos en su propia grasilla (salivo de nuevo) y uno de los huevos de gallina por uno de pato (con más yema). Me recree comiéndolo todo en trocitos muy menudos y masticándolo mucho, junto con sus dos copitas de vino, primero un Alvariño y luego un Rioja reserva, y de postre un buen pedazo de la barra de helado de turrón (esta vez no se me olvidó)... La piña del final de la comida, no me la tomé hasta las 7 de la tarde, ya que como colofón, había chocolate con churros familiar (por parte de mi mujer) y no me podía negar, y aún encima tuve sorpresa de una tía de mi mujer que me guardó mis galletas preferidas del mundo mundial...

detallazo de la tía de mi mujer con mis galletas preferidas en el chocolate tradicional de Reyes


 ¡buff! ¡Brutal! ¡Disfruté como un enano! ¡Menudo fin de fiesta! Esa noche tocó vuelta a la normalidad... 

Vuelta a la normalidad en la cena del día de Reyes, último de los "libres"

Una cosa es cierta, cuando no comes a menudo todo lo que te gusta, el día que lo haces, lo disfrutas muchísimo más, y visto desde hoy, día 12 de enero, parece que fue ayer que empecé este periplo, y nada más lejos de la realidad, falta una semana y un día para que se cumplan los 3 meses (desde el 20 de octubre de 2015) y estoy a tan solo un kilo de alcanzar el objetivo principal de todo esto que era bajar mi Índice de Masa Corporal por debajo de 30, es decir, que a pesar de todo lo que os he contado, desde el día 15 de diciembre del pasado año, hasta hoy, día 12 de enero de 2016, he bajado la friolera de 6,4 kilogramos. 


¡FELIZ, LIGERO Y CONTENTO QUE SE SIENTE UNO, JODER!
¡Y FELIZ AÑO NUEVO A QUIEN NO HAYA VISTO AÚN!

Retos en verde: No comer Polvorones durante todas las navidades (y continuar sin comerlos).
Próximos retos: Bajar de 85 kg de peso (principal), estrenar la bicicleta de una vez, subir de los 2000 en la piscina y comenzar a correr. Hay más, pero a su debido momento...


Continuará, claro que continuará...

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